jueves, 5 de mayo de 2016

Divulgación en los Institutos de Secundaria

Una de las actividades más gratificantes en las que nos encanta participar, siempre que nos llaman, es la divulgación. Los chavales alucinan cuando contemplan los planetas o la Luna a través de los telescopios. Sobre todo cuando les explicas en términos coloquiales lo que están observando. Dejo aquí la reseña y las fotos que ha compartido mi amigo Juan Miguel González:
" 03/05/2016. IES Vía de la Plata, Casar de Cáceres. Llevamos el C 9 1/4 de Luis Miguel Gil y mi refractor 120mm. Comenzamos la jornada observando el disco solar y las manchas que presenta en su superficie. Después de ocultarse por el horizonte, toca esperar hasta que oscurezca lo suficiente como para localizar Júpiter y poder apuntar los telescopios. Nos espera un tránsito de la luna Europa por delante del disco y la visión de la gran mancha roja. Decidimos dejar el refractor apuntando permanentemente hacia Júpiter para que los chavales puedan observar la evolución de la atmósfera del planeta y de las lunas galileanas durante toda la sesión de observación. El S/C lo utilizamos para apuntar a el resto de objetos, que no pueden ser muchos debido a la contaminación lumínica del lugar. Y como siempre los punteros láser nos ayudan a enseñar las constelaciones y el cielo de primavera a simple vista. "
 






 

miércoles, 9 de marzo de 2016

Salida pública del 5 de marzo de 2016

La salida de esta noche nos ha dado para observar bastantes objetos. Empezamos con Urano, un puntito azulado perdido en Piscis, pero, como decía Isabel, visto con nuestros propios ojos. El cometa Catalina ya es una nubecilla desvaída que casi ni se ve, aunque nosotros sí lo pudimos observar. Unos cuantos objetos del catálogo Messier: M36, M38, M41, M42, M1, M84, y, como no, Júpiter, tan brillante que ya deslumbra por el telescopio. Por cierto, parece que este año hay quien se ha empeñado en hacer de su oposición un fenómeno cósmico de primera magnitud.
Solo nos queda agradecer su presencia a los amigos que han superado el frío para acompañarnos en esta jornada.






domingo, 11 de octubre de 2015

Reloj de estrellas

Estaba trasteando por internet hace unos días, buscando algunos recursos didácticos para un compañero de afición, cuando me encontré en la web de la famosa revista Sky&Telescope algunas actividades curiosas para realizar con chavales de todas las edades. Pero la que realmente atrajo mi atención fue el reloj de las estrellas (yo lo he llamado reloj estelar), porque no he sido capaz en todos estos años de llegar a aprenderme cómo saber la hora qué es con solo mirar las estrellas.
Sabía que estaban implicadas en el tema las constelaciones de Casiopea y la Osa Mayor, pero nunca acababa de retener el concepto. Y mira por dónde, los chicos del Pacific Science Center habían diseñado hace un porrón de tiempo un reloj para conocer la hora con solo observar las estrellas. Lo mejor de todo es que solo necesitas papel, una impresora, una cartulina, pegamento y tijeras para construir este curioso invento.
El diseño original lo podéis encontrar en este enlace: reloj estelar en inglés. Yo me he tomado la libertad de retocarlo para dejar las instrucciones en español, lo puedes descargar aquí: reloj estelar en español.
Como decía, es muy fácil de construir. Basta recortar los círculos de la plantilla, pegarlos en cartulina para darles un poco de rigidez y unirlos por  el centro con un encuadernador metálico. Yo tardé menos de media hora en fabricarlo y no soy el barbas de bricomanía.

Las instrucciones de uso están impresas en la plantilla:
  1. Colócate mirando hacia la estrella polar.
  2. Sostén el reloj de manera que el mes actual quede en la parte superior.
  3. Gira el disco interior hasta que veas las constelaciones del dibujo en la misma posición que tienen en el cielo
  4. Lee la hora que aparece en la ventana de horas.
Un artilugio útil, bueno, bonito y barato. Y un entretenimiento para estos días de lluvia. En la próxima salida me llevaré el mío para jugar con él.



jueves, 24 de septiembre de 2015

ECLIPSE TOTAL DE LA SUPERLUNA SANGRIENTA DE LA COSECHA

superluna de agosto 2015
En la madrugada del próximo lunes 28 de septiembre podremos disfrutar de un eclipse total de luna, si tenemos cuerpo y ganas de robarle horas al sueño. Y es que la luna comenzará a entrar en la región de sombra de la Tierra a las 2 de la madrugada, comenzaremos a verla oscurecerse una hora más tarde y la totalidad durará desde las 4 hasta las 5 y media. Habrá otra hora más de parcialidad y todo habrá concluido a las 7 y media de la mañana, ya con la luna cerca del horizonte. 

¿Tiene algo de especial esta luna llena? A pesar del dramatismo del título que le he dado a la entrada (más cerca de una película de terror al estilo de Los chicos del maíz) no se va acabar el mundo, ni los hombres lobos saldrán de sus guaridas para dominar el mundo y competir con los vampiros por la sangre humana. Una pena, lo sé; sin embargo la luna se vera algo más grande de lo habitual y con un color rojizo durante la totalidad del eclipse.

El motivo de su mayor tamaño aparente -14% más grande- es que la luna se encontrará en el perigeo (la mínima distancia a la Tierra de su órbita), a tan solo 356.876 km.

El color rojizo o anaranjado (sangrante) en la totalidad del eclipse es debido a la refracción de la luz solar en la atmósfera terrestre . Nuestra atmósfera  dispersa los componentes azules y verdes de la luz y deja pasar la parte roja del espectro, la cual acaba iluminando la luna. Que el tono sea más amarillento o más rojizo depende básicamente de lo cochina que esté la atmósfera.
¿Y lo de luna de la cosecha? Como siempre, queda mas bonito en inglés: harvest moon. Se llama así a la luna llena más próxima al equinoccio de otoño, que puede ser la última del verano o la primera del otoño.

Eclipse total de luna, noche del 27 al 28 de septiembre
Yendo a lo práctico, la observación del eclipse se podrá hacer desde cualquier lugar que ofrezca un cielo libre de obstáculos, incluso en la ciudad. No se necesitan telescopios ni prismáticos para disfrutar del evento. Quien quiera fotografiarlo sí que precisará de disponer al menos de trípode y disparador remoto. Una montura motorizada será de gran ayuda para la fase de totalidad, en la que los tiempos de exposición habrá que alargarlos y es posible que revelen el movimiento de la luna si utilizamos objetivos con muchos aumentos.

En resumen, mucho nombre rimbombante para un fenómeno astronómico normal. Pero, para hacer honor a la verdad, este evento es relativamente inusual, ya que el último eclipse total de luna en el perigeo (es decir, el último eclipse de una superluna) se produjo en 1982 y el próximo no llegará hasta el 2033.

Dicho esto ¿Alguien se anima quedarse sin dormir para observar el eclipse?

Nota: Gráfico extraído de las efemérides del Real Observatorio de la Marina de San Fernando, que por cierto es una auténtica joya digna de una visita.